martes, 20 de enero de 2015

AMPARO MARCO, LA ALCALDESA QUE CASTELLON NECESITA

La maquinaria de los partidos políticos está preparando sus programas para que los electores decidan en mayo qué alcalde o alcaldesa preside el Ayuntamiento de Castellón. Cuando las páginas escritas sean ilegibles por su cantidad, la monotonía de las cuñas radiofónicas y televisivas resulte insoportable, el ruido de los altavoces callejeros sea ensordecedor y el fluir subterráneo de las redes sociales se haga incandescente, para entonces, el embotamiento perceptivo de los ciudadanos se habrá producido y sus capacidades de discriminación cognitiva habrán alcanzado niveles mínimos.
 Prima facie, !qué poco se diferencian unos programas de otros! Todos ponen por delante las Personas y su bienestar, la Transparencia (gran mantra de nuestros días), la Honradez, las Políticas activas de empleo, la Educación, la Cultura, etc. Las quiebras, las contradicciones,  las incoherencias e imposturas varias empiezan cuando hay que pasar de las musas al teatro. Cuando hay que concretar estrategias, medios y recursos y no se tiene respuesta, no vale invocar ventajistamente la consulta a la ciudadanía... Hay cuestiones básicas y otras complejas para las que no procede esconder la ignorancia o la falacia tras los electores: la ley de la gravedad no se somete a votación, ni tampoco la teoría de la relatividad, ni la celebración de la Semana Santa en Sevilla.
 Por eso, cobra especial importancia fijarse en qué partido promete lo que promete, en qué persona encarna y lidera la promesa y, sobre todo, en cuáles son las necesidades básicas y acuciantes de la ciudad y sus ciudadanos.
  Castellón sale de 24 años de gobierno municipal del Partido Popular, de un alcalde arquitecto (15 años), un aparejador (6 años) y un médico anestesista (3 años).  Casi un cuarto de siglo de orgía inmobiliaria, con sus concomitantes corrupciones, para terminar en la anestesia actual. Todo este tiempo de vergüenza, bajo el dictat de un señor, actualmente en la cárcel, que es el padre político de la nomenclatura  actual del PP provincial y que tuvo el arte de adaptar las fórmulas caciquiles del siglo XIX a las fecundas fuentes de recaptación de rentas de las Administraciones e Instituciones Públicas del siglo XX.
 ¿Qué necesita la ciudad de Castellón en este momento histórico? Desde luego, el diagnóstico no se agota en los clásicos parámetros: paro, desprotección social de los excluidos, vivienda, educación, movilidad, urbanismo, etc. Para hacerse cargo del “estado de la ciudad” es obligado acudir a un hecho prepolítico, fundante, anterior a cualquier elemento constitutivo de la política y de la democracia: la  moral pública. 
 Los efectos de la corrupción son devastadores para la moral pública en todo caso. La corrupción en Castellón y su provincia por ser del tipo ‘corruptio optimi, pessima’ y, en especial, por ser de estirpe caciquil presenta unas lacras difíciles de erradicar al afectar a hábitos y actitudes enraizados en la sociedad. El cacique ─nos lo explicó bien don Manuel Azaña─  es un suplantador de la ley, constituyéndose él mismo como regulador único y excluyente de toda la actividad social y en conseguidor de favores y prebendas. Entre nosotros existe la costumbre de averiguar "a quién se conoce" antes de iniciar cualquier trámite en la Administración o en las Instituciones Públicas. Ya lo decía el propio Carlos Fabra: si se contasen las personas que he colocado en la Diputación, en el Hospital, en el Puerto, en Penyeta, en los colegios de las monjas... Pues eso, medio Castellón le debería favores.
 Así pues, lo primero que ha de contener un programa político para Castellón es un tratamiento de choque regenerador de la moral pública. El candidato o candidata a la alcaldía que no presentare  un programa inspirado en los principios de legalidad y ejemplaridad, en nada respondería a la necesidad más esencial de Castellón.
 Amparo Marco presentó su candidatura oficial en un acto que tuvo lugar el 14 de enero en el Teatro El Raval. Desde el formato del acto, alejado de las tradicionales liturgias del Partido Socialista, hasta el mismo contenido, todo sugirió el alumbramiento de una época nueva fundada en la Transparencia (de «Ayuntamiento de Cristal» habló la candidata), la Ejemplaridad («mi coche oficial serán mis zapatos», metaforizó eficazmente) y la Competencia profesional.
  Resultó muy de agradecer que Amparo Marco nos dijera quién es: su origen social (qué importante saber y no olvidar de dónde viene uno), sus estudios, sus profesores (fue emocionante para mí el recuerdo de Joan Benimelis), su formación universitaria, sus experiencias profesionales y políticas, su vinculación como docente a la UJI, su realidad familiar como mujer y madre... Un currículum rico y brillante. Como apuntó el Secretario General del PSPV, Ximo Puig, Amparo Marco pertenece a esa generación de mujeres que está llamada a conducirnos en medio de las sombras de un mundo plagado de incertidumbres.
  Ocasión tendremos de analizar y valorar otras ideas y propuestas del programa de la candidata. El mar y la universidad (industria turística y sociedad del conocimiento) son dos polos que se apuntaron de extraordinaria potencia. De momento, ya puede adelantarse que si Amparo Marco logra conformar un equipo de mujeres y hombres  que sean competentes profesionales, volcados al servicio público y obedientes disciplinados a los principios de legalidad y de ejemplaridad, ante la ciudad de Castellón se abrirá la oportunidad de inaugurar un tiempo nuevo de progreso y dignidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario